UN MARAGATO Y LOS STONES 21/2/06


Desde las 23:50 de aquel domingo 29 de marzo de 1998 esperaba este día, escuchando los últimos versos de Jumpin´ Jack Flash (1968), mezclado entre fuegos artificiales y miles de remeras con lenguas multicolores pintadas que giraban en toda la grandeza del Monumental de Núñez. Ya pensaba donde y como podría volver a repetir una de las mayores y mejores experiencias que había vivido en mi vida: VER LOS ROLLING STONES EN VIVO Y EN DIRECTO.

El destino quiso que fuera 8 años después, mismo lugar, una media hora más tarde, lo cual con el cambio de horario que caracterizaba a nuestro país ese día, fuera media hora “sol” antes que aquel domingo del siglo pasado. Ya todo lo empecé a vivir el fin de semana anterior, donde en una fiesta que hubo en la capital maragata no paraba de hablar o comentar con todo el mundo mi itinerario sobre mi nueva aventura al cruzar el charco, lo cual hacía que hasta yo me viera algo insoportable, pero siempre justificando y tratando de convencer al otro de que es lo mejor del mundo, que lo mío no es fanatismo, porque los fanatismos hacen mal, pero que formaba parte de mi vida ya incondicionalmente.

El martes 21 de febrero 1:15 ya partía con mi padre, Gastón, el cual esperaba esto hacía 55 años. Desde mi aposento en la ciudad de Montevideo fui hacia la Terminal Tres Cruces, donde más de 20 ómnibus alquilados por Buque bus que esperaban trasladar a muchos de los cuatro mil uruguayos de Montevideo hacia Colonia para presenciar el primer show de los británicos en la ciudad de Buenos Aires, tercero de la gira en Latinoamérica (ya habían pasado Puerto Rico y Brasil). En la bella capital del departamento de Colonia, el Eladia Isabel esperaba en las aguas del Río de la Plata para “cruzar el charco”, viendo opacada toda su belleza y su glamour por cientos de rolingas uruguayos durmiendo en el piso o en la cubierta, o bebiendo la oferta escocesa del momento y tarareando melodías de alguna joyita de Jagger-Richards.

La llegada a la ciudad era como me la esperaba, Buenos Aires es la Capital Stone Mundial. Radio, tele, prensa escrita y estática no comunicaban otra cosa que una frase: NOT JUST A CONCERT - 21/2 Y 23/2 STONES EN VIVO ESTADIO MONUMENTAL 21:00. Desde Terminal Retiro nos tomamos un tren al barrio Núñez, que esta a 11km de la Terminal Buque Bus, por la módica suma de 4 pesos uruguayos, una baratija que me encantó. Realizado el Check In en el Hotel que me había reservado el hermano del “Pitota” Diana meses antes, salí de recorrida por el barrio, el cual es muy parecido a Punta Carretas o Pocitos de Montevideo, pero que esa semana iba a tener algo diferente. Luego de almorzar, algo de “merchandising” y dormir una siesta recuperadora, partimos al estadio de River a las 16:00. Con mi padre ya el nerviosismo nos comía por dentro, a mi por no perderme nada del show (cosa que me había pasado la vez pasada por la inexperiencia clásica de un guacho de 17 años que va a show de esa magnitud por primera vez y solo!!!), y a mi padre por imaginarse lo que es ver por primera, y quizás única, a los acompañantes de toda su adolescencia, y también de su vida, porque su fidelidad sigue vigente, y más aún después de lo que vió y vivió, lo cual me alegra mucho.

Por avenida del Libertador ya había una cola de más de 20 cuadras, lo que me hizo tener una de espera de dos horas y media, encontrarme con unos amigos uruguayos, y perderme el show de la primer banda telonera de la tarde, la gran y muy querida por mi, 25 Rocanrol (auténtica banda Stone en español post Callejeros). Ya cuando me encontraba dentro del vallado del predio, alcancé a ver los primeros incidentes, que al correr de la noche (y de la semana) se iban a poner cada vez peor, y también a escuchar los primeros acordes de los segundos teloneros, la legendaria banda de los ex Sumo, Las Pelotas. El show de estos me pareció algo opaco, apagado, como que tocaban obligado. A mi Padre le gusto. A esa altura de la noche, el calor era incontenible. Mientras volvía del baño de refrescarme, con mi padre nos encontrábamos con mi hermano (Facundo) y el Seba Gutiérrez, que se habían venido en Buque Bus el mismo día, y más tarde con Moralito, Badano, y los hermanos Mesa, lo cual cumple con la regla obligatoria de un viaje a cualquier parte del mundo: “DONDE VAYAS ……VAS A VER MARAGATOS”.

Terminado el show de las Pelotas, el publico que ya poblaba más de la mitad de las localidades habilitadas, esperaba con ansías a unas de las bandas del momento en el cono sur, Los Piojos, que con un show potente y ágil, con un despliegue de su frontman Ciro al mejor estilo “Jagger” y exponiendo la mayoría de sus Hits como “el farolito”, “tan solo” o “desde lejos no se ve”, hicieron poner a la comunidad rolinga como loca, que cerca de las 20:30 ya estaba desesperada pendiente de lo que sucediera en el imponente escenario de casi una cuadra de largo o en el pequeño escenario que estaba en el medio del campo, y si, los que pudieran iban a tener a los Stones a menos de 10 metros, como nosotros.

Por diferentes motivos, el show se retraso 50 minutos, unos dicen que López Mena (gerente de Buque Bus) habló para retrasarlo porque un buque de la compañía se había retrasado, otros por los incidentes que hubieron a las afueras del estadio, donde parece que gente con entrada en mano no pudo entrar, quedando esto ultimo demostrado por algunos blancos en las tribunas, pero que se llenaron comenzado el show. Comparando con el otro show que fui es el debe, la entrada al estadio fue muy lenta, problemas de organización, increíble!!

21:50 se apagan todas las luces, mientras que en la pantalla gigante GIGANTE se veía una lluvia de meteoritos que te caían en la cara y un auto que transitaba directo al rostro de cada alma que presenciaría el show, y la gente coreaba BOOOO´VAMOOOLOSTONNNN, con mi hermano, el Seba y mi padre nos agarrábamos de los brazos para no perdernos en la multitud que ya agitaba sin parar, comenzó el show, lo que escuchaba hace ochos años atrás esperando este momento, volvía a detonar el aire bonaerense, un espectacular estruendo seguido por el increíble riff de Richards, “Jumpin`Jack Flash”(1968) hacia poner a la gente como loca y a comenzar a gestar nuevamente lo que se hace conocer como “el pogo más grande del mundo”. La emoción de ese momento de ver a las leyendas vivientes en vivo delante de ti corriendo como unos pendejos se podría haber frenado al terminar el primer tema, pero fue al revés, con el himno “It´s only rock&roll” (1974), la gente respondía “I like it ” al “only rocanrol” de Jagger, y después con una de mis preferidas, “Shattered” (1978), el rocker de labios mas gruesos comenzaba a menear sus caderas haciendo delirar a todos, si! como leen, hombres y mujeres, a todos!!! Al mismo tiempo, en la pantalla gigante se intercalaban escenas de viejos shows y videos de la banda con escenas del presente show, donde Richards y Wood aparecían en primera plana como si te dedicaran a vos cada vez que rasgaban esas violas que sonaban como nunca. Luego de esta tromba de rocanrol presentaron “not you again” (2005) del nuevo disco, para después bajar los decibeles con Jagger frente a un pequeño piano con la balada “worried about you” (1981), la cual fue la única canción lenta del show.

La verdad que me sentía en otra dimensión, sumamente emocionado, cantando como loco y disfrutando al máximo, inclusive más que en el ´98. Mi padre miraba a los costados sin poder creer lo que pasaba, si, eran los Stones en Vivo y en Directo a menos de 80 metros de distancia de nosotros, distancia que se hizo menor aún.

Luego de la bajada de revoluciones, todo se levantó de vuelta con dos hits, el viejo “Tumbling Dice” (1972) y el actual “rain fall down” (2005) del nuevo “Bigger Bang”, donde el Negro que toca el bajo dejo en claro de porque es el bajista de los Stones. Luego se llegó a uno de los puntos altos de la noche, “Midnight Rambler” (1969), donde Jagger demostraba sus dotes como interprete de la harmónica, bajando y subiendo el ritmo de la canción, quedando en pleno las raíces bluseras de la banda pasando al mejor estilo “Stone”. A continuación se realiza un homenaje a Ray Charles, fallecido ganador de los grammy´s pasados, “the night is the right time” o algo así, donde la negra Lisa Fisher, corista de la banda, dejaba boquiabierto nuevamente al público rioplatense no solo con su increíble voz, sino también con su físico espectacular característico de una mujer de color.

Terminado el homenaje, como es característico de los shows de la banda, Jagger después de presentar a la banda, dándose la increíble ovación a cada uno de ellos pero más a Richards y más que a nadie a Sir Charlie Watts, abandona el escenario para dejar lugar a su “hermano” Richards frente al público, presentando “this place is empty” (2005) y su mejor tema como cantante, “happy” (1972). Este fue otro de los momentos altos de la noche, donde el público no paraba de corear el nombre del mejor ejemplo de que la vida llena de excesos no te mata.

Pasado el número de la que para mí es la imagen del rock, comenzó el último tramo del show, con “miss you” (1978), super agitado, inesperadamente la banda comienza a moverse en un pequeño escenario sobre rieles hacia el centro del campo. La gente se puso como loca, la verdad que pensé que ahí nos moríamos aplastados “pa`la mierda”, terminada “miss you”, casi los cuatro éramos como uno solo dentro de la muchedumbre, con la banda a menos de 10 metros de nosotros, escuchábamos “Rought justice” (2005), una de las joyitas del nuevo disco, pero que la verdad no la pude disfrutar como quise, dado que pensaba más en no perder mi vida y la de mis acompañantes que por el show, y viendo pasar en brazos a las muchachas que median menos de 1,6 m casi desmayadas para enfermería. Ahí fue cuando recibí la señal, en el momento que deseaba escuchar otra balada, para bajar los ánimos de la gente y poder respirar, tocaron “Start me up”, se imaginan a la gente, totalmente desesperada. Ahí me importo un carajo todo y me uní al pogo y al canto. Pasado el himno rolinga por excelencia, comenzaron la retirada al escenario mayor con la vieja y efectiva “honky tonk women” (1968). Con “Sympathy for the devil” (1968) y “Paint it black” (1966) todo lo que parecía perfecto se hacia perfecto, así que se imaginaran lo que fue “Brown Sugar” (1971), mi preferida en vivo, repitiéndose aquello del revoleo de remeras por miles imitando al mejor cantante de la historia del rock, y con el juego de luces en su mayor esplendor.

Terminada “Brown Sugar”, se retiran, la gente cantando, el calor era insoportable, cada tanto corría una leve brisa, pero nada importaba, teníamos a la mejor banda del rock del mundo tocando casi todos sus temas legendarios y dejando todo arriba del escenario. Pero faltaba algo, a los minutos vuelven con la legendaria “You can´t always get what you want”, para dar lugar a la canción más escuchada en todas las radios de la región en el último mes, desde el año 1964 para toda la vida, “Satisfaction” explotó como una bomba atómica en el medio del estadio, con la banda a pleno, la puesta en escena al máximo, con Jagger con la camiseta de Argentina y agitando una toalla, y Richards y Wood recorriendo el escenario de lado a lado saludando a sus fanáticos que se encontraban más cercanos, pero sin dejar llevar el ritmo de uno de los hitos musicales del rocanrol, con la gente cantando “I Can´t Get no!!!” como si fuera el himno nacional de cada uno. Con este tema y un espectáculo de fuegos artificiales se puso fin al show, increíble, espectacular, indescriptible, tan solo SP (sin Palabras).

Saliendo del estadio, el Seba y Facundo se despedían y se iban a su ómnibus, y con mi padre caminábamos hacía el hotel que estaba a 6 cuadras “bonaerenses” del estadio, nos bañamos, unas cervezas y unas pizzas y a descansar para volver al otro día en el buque bus de las 9:00 para volver a la vida normal, esa que dejamos dos días antes para vivir una de las mejores y mayores experiencias de nuestras vidas.

Papá a cada uno que le pregunta como estuvo el show el contesta: “te puedo dar todos los detalles …..Pero tenés que estar ahí…..nunca pensé que los iba a ver….no te puedo contar porque no entenderías nada”. Que loco, no? Yo digo lo mismo.

Quizás que con los Stones “nunca pueda conseguir lo que quiera” o “no pueda conseguir satisfacción”, pero si cada tanto “me lavanta”, “me hace poner loco”, “me crea cierta simpatía”, y “si……ya sé…..es solo rocanrol…. pero me gusta, si señor”.

Esteban