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San José, Mayo de 2006
Luego de haberme visto forzado a llevar al costurero 3 pantalones de
vestir por desprendimiento repentino y abrupto del clásico botón
encima del cierre, y de haber tenido que realizarle orificios
adicionales a los cintos en los que históricamente entraba “holgado”
fue que me di cuenta de que esta situación no da para más.
Lógicamente estoy necesitando volver al deporte.
Comentando esta situación con alguno de los muchachos, aparece
nuevamente sobre el tapete la casi “utópica” idea de armar un cuadro
de fútbol para presentarse en la poco decorosa liga B maragata
(inspirándome en el típico cántico de hinchada ecuatoriana para
definir el título de la columna, ya que estábamos en el tema).
Supongo que a esta altura más de uno ya debe estar esbozando la
típica sonrisa irónica, pensando (peor aún, para él, “sabiendo”) que
esta idea está muerta antes de nacer. No es intención de la presente
e histórica primer columna de mi autoría, profundizar sobre dicho
tema ya que justamente lo que busca es todo lo contrario, motivar a
la muchachada de que poniendo un poco, tan solo un poco de ganas, la
idea puede salir adelante.
Hacer una “tomida” entre 15, es complicado… siempre hay alguien que
termina tomando otra cosa, porque no le gusta la vodka, o porque
está podrido de tomar cerveza… se complica el tema cuando se trata
de organizar una comida… nunca falta el que come en la casa, el que
no va, el que se dio cuenta de que lo contaron para dividir los
gastos y no comió, pero tampoco avisó, etc. etc. Sin embargo, las
“tomidas” se hacen todos los fines de semana (sin excepción, cada 7
días, durante los últimos 10 años), de vez en cuando y sobre todo en
ocasiones especiales sale alguna comida; es decir, los eventos,
aunque cueste realizarlos, siempre salen.
Alguien acaso se puso a pensar lo difícil que iba a ser presentarse
a competir al básquet ¿?... seguramente solo 2 o 3 personas, que
fueron las que después, metiendo huevo lo sacaron adelante. Esas
personas son las mismas que hoy, están haciendo todo lo posible para
que el Queper vuelva a las canchas, no solo buscando objetivos
deportivos sino buscando que se vuelva a formar ese grupo, esa
hinchada, esa presencia en las canchas que solo el Queper tenía y
tendrá (claro está que con esto no estoy diciendo que no se salga a
ganar a todo y en todo momento).
Esa es la voluntad que se necesita para lograr que proyectos de esta
magnitud salgan adelante, llegando siempre a la misma conclusión…
que si tantos resultados se pudieron obtener con el esfuerzo (fuera
de la cancha claro está) de tan pocos, no dejo de imaginar las cosas
que se podrían lograr si todos colaboráramos en lo que está a
nuestro alcance (o más), haciendo que la tarea de los que siempre
hacen todo no sea tan pesada y no termine desmotivándolos.
Por supuesto que estas palabras seguramente estarán sonando muy
repetitivas, aburridas, y por que no, hipócritas, ya que debo
reconocer que muchas veces no hice todo lo que estaba a mi alcance
por el Queper.
Otro claro ejemplo de las cosas que se pueden hacer, es la tan
famosa y esperada “sede” del Queper. Como mencionaba anteriormente,
hace mil años que todos los fines de semana nos terminamos juntando
a chupar en algún lado, ya sea casa, club, parque, o lo que venga.
Los números no mienten, y está mas que claro, que sólo con la
diferencia de precio que se paga cualquier bebida en un lugar que no
sea un supermercado, la sede se paga sola. De esta manera, se
solucionan varios temas de una vez, y se obtiene un punto de
encuentro para los fines de semana, que siempre termina siendo
complicado de conseguir, o que siempre terminamos yendo al mismo
lado.
Ya a esta altura me fui al carajo del tema principal de la columna
que es presentarse a jugar al fútbol de la B en el año 2007, pero
son temas que están muy ligados y que siempre se termina hablando de
ellos.
Volviendo entonces al tema principal, me parece que el momento
actual es el indicado para emprender un proyecto de este tipo; cada
vez estamos teniendo mas compromisos personales, laborales,
familiares, de estudio o lo que sea, que hacen que el momento de
reencuentro del fin de semana sea cada vez mas comprometido. Esta
propuesta reúne varios elementos que certifico que a todos nos
gusta, como ser, hacer deporte, formar parte de un grupo, competir
defendiendo a dicho grupo, etc. Es como cuando se jugaba al fútbol 5
todos los sábados a las 17 horas en el gimnasio del SAFA, con la
diferencia de que esta vez sería con la camiseta del Queper y
compitiendo por algo (excusas perfectas para hacer comidas,
“reuniones”, etc.).
Cabe recordar que el sindicato de novias y compañeras temporales
está ganando cada vez mas fuerza. Los últimos festejos de
aniversario son los que han causado esta situación ya que hemos
cedido en un tema histórico (ojo, que no estoy diciendo que no esté
de acuerdo en haberlo hecho) y esporádicamente, a reuniones a las
que antes nunca nos hubiéramos imaginado, hemos estado yendo
acompañados. Sabido es que el género femenino (en los casos que
aplique) es bastante particular en este tema, ya que en general,
cuanto más cede uno, más exige, situación que hace aún mas
complicado el momento de reencuentro que mas allá o mas acá cada uno
busca los fines de semana.
Las ganas están, los jugadores sobran, los recursos se encuentran…
lo que falta es que finalmente nos decidamos por apoyar
incondicionalmente la causa y demos todo lo que esté a nuestro
alcance por lograr que tanto este proyecto, como el del básquet o la
sede salgan adelante.
Como dato, notifico que quienes hemos manejado la idea, hemos
recibido apoyo de allegados a la barra, que están dispuestos a
colaborar tanto dentro como fuera de la cancha, situación que
simplifica en parte la tarea de todos.
El ejercicio que les pido es que piensen en todos esos momentos que
pasaron en la cancha de básquet, en la sede, en las canchas de
fútbol de salón en los campeonatos de verano… y piensen… no valdrá
la pena intentarlo ¿?
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