Lo primero y principal que se debe lograr en la administración pública es un cambio de conciencia, un cambio cultural, se debe institucionalizar una Cultura de Austeridad. Por supuesto que este cambio, por lo profundo que es, debería ser impuesto por los niveles superiores de los organismos públicos, de las empresas públicas; esto es, que esta nueva cultura de austeridad debe implantarse desde arriba predicando con el ejemplo. Toda la administración pública debería actuar bajo la siguiente máxima:

"No gastar el dinero del Estado (de todos nosotros) en lo que uno mismo no gastaría el dinero propio".

A continuación describo varias medidas concretas que podrían ayudar a cumplir con el objetivo de disminuir el gasto público:

1- Desterrar los "ñoquis" de la función pública:
Cumplir con las normas y reglamentos y destituir a todos los funcionarios que no trabajen todos los días en el horario que les corresponda.

2- Racionalizar los contratos de asesoramiento y/o arrendamiento de obra o servicios:
Primero debería adoptarse una política de transparencia, con la publicación en la página web de Presidencia de la República de un listado de todos los contratos de este tipo que tienen los diferentes organismos de la administración pública, con el detalle de los montos, la duración y la tarea de cada contrato. A partir de esta información se podría llegar a detectar duplicación de tareas, realización de tareas no prioritarias, etc., lo que permitiría cancelar o no renovar muchos de estos contratos. Como una medida adicional se propone la pesificación de todos los contratos.

3- Crear una "bolsa" de inmuebles del Estado:
Reunir la información de todos los inmuebles que alquila el Estado con la información de todos los inmuebles ociosos que posee el mismo. Seguramente varios de los inmuebles que el Estado alquila puedan sustituirse por algunos inmuebles ociosos de otras dependencias del Estado. Como medida adicional también se propone la pesificación de los contratos de alquiler.

4- Topear los sueldos públicos:
Se propone poner un tope máximo a los sueldos públicos, dicho tope podría fijarse en $ 60.000 nominales mensuales por todo concepto. Esta cifra es más que suficiente para vivir muy bien en nuestro país, así que el Presidente, los Senadores y Diputados, los directores y gerentes de Entes Autónomos y Servicios Descentralizados deberán comenzar a ajustarse el cinturón como el resto de sus compatriotas.

5- Reducción de gastos de publicidad de las empresas públicas:
Se deben intensificar los controles en este sentido y reducir aun más este tipo de gastos. No puede ser que por ejemplo el B.H.U. tenga un déficit multimillonario en dólares y a su vez gaste en publicidad en las transmisiones de fútbol y en casi todos los programas deportivos de radio.

6- Otorgar mayores facultades al Tribunal de Cuentas:
Aumentar los controles de este organismo sobre las dependencias del Estado e incrementar las potestades sancionatorias del mismo. Por ejemplo se debería investigar sobre el otorgamiento de los certificados para vivienda que otorga el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, ya que se conocen casos de certificados que no llegan a las personas que realmente los necesitan; se deben utilizar estos escasos recursos para satisfacer las necesidades de vivienda de los uruguayos menos privilegiados.